viernes, 11 de enero de 2019

Soltería no es lo mismo que soledad


El concepto de soltería es una construcción social que no ha cambiado mucho en el último siglo. Sí se han modificado las formas en que las personas se conocen, se relacionan y se comunican, pero a fin de cuentas todavía existe cierto estigma y prejuicio frente a las personas – sobre todo las mujeres que eligen ser solteras y optan por una vida sin matrimonio o hijos.

La soltería está relacionada socialmente con la soledad y la tristeza; pero la soledad no es un estado civil, es un sentimiento psicológico (Dra. María Montero y López Lena) – es posible que algunas personas experimenten la soledad aun estando en pareja o acompañadas... Sentirse solo(a) o no, depende del vínculo social que somos capaces de establecer, del contacto que creamos y de las dinámicas de relación que construimos. 



Independientemente del estado civil, tenemos que vincularnos positivamente y dejar de relacionar  la soltería con cosas negativas como la tristeza, la frustración, la soledad, la enfermedad y la amargura, ya que en realidad la soltería saludable y bien llevada, ayuda a crear un espacio extraordinario para cuestionarnos, conocernos y crecer.

Hay momentos en la vida en que se disfrutan diferentes estilos de vida, algunas veces, la vida en familia es lo que nos hace sentir felices y plenos, otras la vida de pareja y otras la soltería. Muchas personas eligen como quieren vivir, pero otras veces, las circunstancias hacen que vivamos un estilo que no ha sido elegido de manera realmente consciente.
En caso de no sentirnos completamente satisfechos con la forma en que estamos viviendo, es decir, que ese estilo de vida no corresponda a nuestra vocación actual, lo que procede es identificar lo que nos ha llevado hasta ahí y trabajar en acciones concretas para dirigirnos a una posibilidad distinta.

Cada situación, cada persona, cada nuevo momento nos da un nuevo escenario en el que puede ser completamente disfrutable y positivo estar o moverse; hay momentos en los que somos llamados a ser solteros, otros en los que somos llamados a vivir en pareja, a ser padres, a ser hijos, etc. en cada caso, lo importante es comprometerse con lo que hay en ese momento (que puede durar un día, una semana o toda una vida) y tener un sentido de vida claro y sentir pasión por él. 



Tipos de personas solteras:

-   Ser solteros(as) por elección no debe colocar a las personas en el papel de víctimas o personas incompletas emocionalmente. Decidir vivir desde la soltería (no desde la soledad) permite sentir plenitud, bienestar y felicidad sin culpas y de una manera libre.
-       Los(las) solteros(as) en descubrimiento están atrapados(as) aún entre la vieja costumbre de estar en pareja o vivir solos(as), este proceso puede tomar tiempo, pero favorece en gran medida el autoconocimiento, la resolución de heridas y temas personales pendientes y el fortalecimiento de la autonomía emocional.
-       Solteros(as) en rojo – están decididos(as) a tener pareja, pero nunca han tenido una o no han podido conseguir a alguien más. Están en crisis. También entran aquí las personas que se encuentran con un nuevo estilo de vida no deseado tras una ruptura afectiva o un divorcio... en realidad no saben que hacer en su soltería y permiten que su condición civil sea condicionante para la condición emocional.

Aceptar y reconocer la vocación de soltería, asumirla y elegir vivir solo(a), es un acto de individualismo, de independencia y autonomía. De ninguna manera es más o menos fácil que cualquier otra posibilidad de vida afectiva, también tiene sus retos y sus recompensas y si deja de cargarse la visión del matrimonio como objetivo en la vida, es posible reacomodar las prioridades que brindan satisfacción (viajar, ascender laboralmente, capacitarse, hacer negocios, cultivar relaciones sociales, hacer personales, íntimos y libres todos nuestros espacios, disfrutar hobbies, tener gran poder de decisión, disfrutar de la libertad sexual, etc.).


La mejor manera de ser feliz con alguien es aprender a ser feliz solo.
Así, la compañía es una cuestión de elección y no de necesidad.


Si hoy te encuentras soltero(a), no desperdicies tu soltería, trabaja en ti, aprende a disfrutarla, pásala bien contigo mismo(a), cáete bien, invierte en ti, abre tus sentidos, cumple tus metas y sobre todo, reconoce y valora que la felicidad está en ti y no depende de nadie más.



sábado, 5 de enero de 2019

El reto de las 52 semanas para ahorrar


Pocas personas son las que ahorran de forma disciplinada… las emergencias, los gustos, la vida social, la falta de compromiso pueden hacer que el dinero se nos escape de las manos, sin embargo, diseñar y apegarse a un buen plan de ahorros nos permite tener una cantidad de dinero al final del año para usar en lo que necesitemos o en lo que queramos. Imagínate que a finales de año tengas dinero para pagar el enganche de tu coche, para comprar los regalos de Navidad, para irte de vacaciones, para sobrevivir la cuesta de Enero o para iniciar nuevamente tu ahorro anual, pero ya con un buen fondo.

El reto de las 52 semanas es un plan de ahorro anual que te permite establecer una cantidad de dinero mínima para guardar y ser constante. Obviamente, si te llega un dinero extra, puedes sumarlo al ahorro y los beneficios al final de las 52 semanas serán mayores.



Beneficios de ahorrar:

1.       Tendrás dinero: el objetivo es llegar a fin de año sin tocar el dinero que vas guardando. Ya sea que al terminar las 52 semanas decidas gastarlo, invertirlo o seguir ahorrando lo que has juntado…  desde donde lo veas, saldrás ganando.

2.       Crearás un hábito: los hábitos se crean con la repetición constante. Te aseguro que si te apegas al plan, al final del año, tendrás el hábito financiero del ahorro.

3.       Resultados: Si ahorras constantemente a lo largo del año, verás como crece tu dinero. Los resultados son cuantificables y medibles. Se siente mucho orgullo al ver que nuestro esfuerzo se convierte en algo más grande.

4.        Muchas personas piensan que no pueden ahorrar, pero lo único que pasa es que no pueden ahorrar muchísimo. La verdad es que todos podemos ahorrar, algunos más que otros. El chiste es que elijas un plan de ahorro de acuerdo a tus posibilidades…  recuerda que un ahorro pequeño es mejor que ningún ahorro.


Consejos:

1.       Se realista en cuanto a la cantidad de dinero que puedes ahorrar. Una meta inalcanzable solo te va a frustrar y ahorrar no debe ser estresante, sino divertido.

2.       Hay muchas formas de ahorrar: semanalmente, quincenalmente, mensualmente… puedes ir depositando el dinero - de preferencia en una nueva cuenta de banco, o por lo menos en una distinta a la cuenta de donde pagas tus gastos mensuales-, programando transferencias bancarias para que se separe el dinero automáticamente, en una alcancía, etc. lo importante es que separes el ahorro del resto del dinero que usas para vivir para no confundirte.

3.       Pon tus ahorros en una cuenta o lugar donde sean difíciles de alcanzar y olvídate de ese dinero, si todo el tiempo estás considerando que “ahí tienes el dinero para lo que se ofrezca”, será más fácil que desacompletes tu ahorro.

4.       Se disciplinado(a), si tu plan es semanal, ahorra de forma semanal. Si te comprometiste a ahorrar cierta cantidad al mes, sin falta hazlo. No negocies contigo misma(o), apégate a tu plan.

5.       No te saltes periodos, aunque sean vacaciones, cumpleaños o tengas otros gastos, separa tu ahorro siempre y cada vez y ajústate a lo que te queda para gastar.

6.       Al recibir tu sueldo, separa en ese momento el ahorro, si lo dejas para después puede ser que lo gastes en otra cosa.

7.       Para crear un hábito, necesitas repetir muchas veces lo mismo, esa repetición requiere disciplina, así que se firme en el seguimiento de tu plan.


Plan de ahorro

Te comparto un archivo de Excel que incluye 4 ejemplos sugeridos (a partir de $1.00, de $10.00, de $50.00 y de $100.00) para que te des una idea de cuanto puedes ahorrar al término de 52 semanas. Es una planeación con montos que se incrementan en $1.00 cada día de forma mensual. Si ninguna de las propuestas de acomoda, puedes modificar el archivo y jugar con las cantidades de acuerdo a tus posibilidades. En el archivo encontrarás las siguientes pestañas:

·         Plan mensual de ahorro a partir de $1.00
Ahorro aproximado mensual: $496.00
Ahorro total anual: $5,738.00

·         Plan mensual de ahorro a partir de $10.00
Ahorro aproximado mensual: $775.00
Ahorro total anual: $9,023.00

·         Plan mensual de ahorro a partir de $50.00
Ahorro aproximado mensual: $2,015.00
Ahorro total anual: $23,623.00

·         Plan mensual de ahorro a partir de $100.00
Ahorro aproximado mensual: $3,565.00
Ahorro total anual: $41,873.00

·         SEGUIMIENTO


Descarga el archivo. 
Una vez en tu disco duro, puedes modificarlo de acuerdo a tus posibilidades.
Si por temas de configuración, prefieres el archivo de Excel directo en tu correo electrónico mándame un mail a terapia@amparobandera.com o whatsapp al 2225678089.

Una vez definido tu  plan de ahorro de acuerdo a tus posibilidades, usa la hoja de seguimiento donde podrás ir rellenando la cantidad de dinero que de verdad estás guardando diario, semanalmente o mensualmente, asi como los retiros que realices de lo que has guardado (recuerda que lo ideal es que no desacompletes tu ahorro), automáticamente se calcula el balance real.

Te recomiendo que hagas el cálculo semanal, quincenal o mensual de lo que debes ahorrar para que hagas un solo depósito en esos lapsos de tiempo en lugar de hacerlo diario, ya que podrías no tener cambio o saltarte más fácilmente cada depósito.

Lo ideal es seguir el plan al pie de la letra y si recibes dinero extra, incrementar la cantidad que definiste al principio. Claro que algunas veces ocurren imprevistos y podrías necesitar disponer de una parte de lo que llevas ahorrado, lo importante es que visualices tus planes y también tengas la posibilidad de saber que pasó si te desapegas del plan original para corregirlo.

Si usas el archivo de Excel, es más probable que cumplas tus metas… si no lo usas y llevas un registro aparte también puedes tener éxito, en ambos casos, es cuestión de tener disciplina.

Así que, manos a la obra, planea tu ahorro y dale seguimiento. ¡Que tengas muchísimo éxito!




jueves, 27 de diciembre de 2018

Vete a la primera

Vete a la primera. Siempre a la primera.

En la primera que te diga que no te arregles.
En la primera que te menosprecie en público o en privado.
Vete a la primera que notes que necesita medirse el pito con los demás, a costa tuya.
La primera vez que te demuestre que tú tienes más obligaciones y menos derechos que él.
La primera vez que te preguntes porque siempre tienes que insistir para hacer algo juntos.
La primera vez que haya algo que arreglar y él no te busque ni quiera hablar sobre el tema.
Vete la primera vez que en medio de una discusión, le pegue a la pared.
La primera vez que te vea divirtiéndote y te corte la alegría.
La primera vez que te vea brillando y no lo soporte.
La primera vez que amenace con hacerle daño a las personas que amas.
La primera vez que lo veas admirando a una mujer vestida con esa misma ropa que él no te deja usar.
La primera vez que te diga "yo soy así".
La primera vez que te llame coqueta, que te diga "le mueves las nalgas a todos".
La primera vez que te diga "¿vas a salir así?".
La primera vez que te diga que lo sacas de sus casillas.
La primera vez que te diga que es insoportable vivir contigo.
La primera vez que te manipule o te chantajee con el dinero.
La primera vez que te diga "lo hago porque te amo".

Vete.

Cuando te aplaste el ego.
Cuando te mate los sueños.
Cuando se ría de tus ideas.
Cuando no le importe si lo esperas.
Cuando negativice tus planes.
Cuando anteponga a otros sobre ti, sobre sus planes juntos, sobre sus acuerdos.
Cuando te mienta.
Cuando te controle.
Cuando busque a alguien más a pesar de haberte prometido que no lo haría.
Cuando le cueste acompañarte.
Cuando te deje fuera de sus planes.
Cuando se adueñe de lo que han construido juntos.
Cuando se burle de ti, de lo que te pasa y de quien eres con otras personas.
Cuando te amenace.
Cuando te insulte.
Cuando te humille.
Cuando minimice lo que te duele.
Cuando te rompa.
Cuando te culpe.

Por favor.... VETE en la primera, siempre en la primera.

Solo contigo vas a estar mucho mejor y si lo que deseas es estar en pareja, VAS A ENCONTRAR A ALGUIEN MEJOR.

Basado en el texto de Mabel Gallegos.

lunes, 17 de diciembre de 2018

Las medias naranjas


Como mujeres nos enseñan a respetar, honrar y serle fiel a un hombre, aunque él ni nos respete, ni nos honre, ni nos sea fiel. Nos enseñan a no guardarle secretos, a disculpar sus groserías, sus maltratos, su injusticia. Nos enseñan a sentir culpa por nuestros errores y por los de él, como si hubiéramos hecho algo para provocar que él traicione, no nos respete o nos haga a un lado. Nos enseñan a callar en nombre de la familia, de los hijos, a salir a todos lados con él…  nos enseñan a no hablar mal de ellos, a priorizarlos y a no retarlos, a no hacerlos enojar. Nos enseñan a renunciar a nuestro desarrollo profesional para formar una familia, a seguir a la pareja a otras ciudades, a otros países, para que él pueda cumplir sus sueños y realizarse mientras nosotros nos encargamos de lo demás…  nos enseñan a renunciar a nuestros planes personales para casarnos, a combinar trabajos mal remunerados con la crianza de los hijos y a creernos que no aportamos dinero valioso aunque trabajemos fuera de casa, también nos enseñan que el trabajo en casa, no tiene un valor equivalente en dinero, sino que es por amor, así que no cuenta como aportación, le llaman instinto y el instinto femenino en un mundo de hombres no cuenta.  

Como complemento, a ellos les enseñan a mentirnos, a escondernos cosas, a guardarnos secretos, a abusar de nosotras, a manipularnos con el dinero, a ser rudos y violentos con los hijos, a amenazarnos con quitárnoslos, a no darnos ni todo el amor ni todo el dinero, les enseñan que nosotras somos berrinchudas, que la hacemos de pedo por todo, que cuando estamos en nuestros días nos ponemos histéricas, que somos una carga, les enseñan a salir de fiesta sin nosotras, a no llevarnos con ellos a todos lados, a que si no les obedecemos o hacemos algo que no es de su agrado, pueden golpearnos, insultarnos, ignorarnos, engañarnos, dejarnos sin casa, sin dinero, sin hijos y llamarnos locas… a ellos les enseñan a disponer de cosas y personas, a saltarse las reglas y los acuerdos, les enseñan a esconderse bien para poder portarse mal, a ellos les enseñan a abusar y a maltratar. Les enseñan a echar en cara su trabajo y su dinero –aunque sea insuficiente-, a hacer sentir a su familia que él comparte dadivosamente su sueldo con ellos y están en deuda. Les enseñan a no reconocer que su pareja aporta en casa con su trabajo, tiempo y esfuerzo y le apoya para que él pueda seguir estudiando, trabajar, viajar y salir de fiesta. Les enseñan que hay cosas de hombres y cosas de mujeres, que por ningún motivo ellos deben acercarse a esas cosas de mujeres, que ellos deben ocuparse de lo que realmente es importante.

Por eso se llaman medias naranjas, porque los estereotipos de hombres y mujeres embonan perfectamente en el juego de la violencia. Y obviamente, nos programan para buscar de manera incesante y desear ser una media naranja. Si no, el sistema se cae. Y no es nuevo, es al señor Platón al que le debemos este concepto de amor platónico, así que es muchísimo tiempo el que llevamos sometidos al concepto.



Si llegaste hasta aquí, seguramente estarás pensando que tú no eres así, que no todos ni todas son iguales, que no debemos generalizar, que los hombres de tu vida son buenos, que las mujeres en tu vida no se dejan, hasta podrías llegar a creer que tú has sido criado(a) en un matriarcado por pertenecer a una familia con mayor número de mujeres -aunque ellas sigan siendo las que lavan, planchan, crían y además trabajan y mantienen la casa, o sea, la misma violencia, pero desde la ausencia y el abandono de los hombres-… pero la verdad es que todos hemos estado expuestos intensamente a estas enseñanzas, las tenemos grabadas y definen la manera en que pensamos y actuamos… nos han llegado desde antes de nacer, de la familia, de la religión, de los medios, de la música, de la literatura, de las escuelas, de los amigos y las amigas, de todos lados, así que es imposible que no hayas participado de una forma u otra en una o muchas situaciones como las que mencioné arriba. Son dinámicas tan arraigadas, que ni si quiera reconocemos cuando las ejercemos ni siendo hombres, ni siendo mujeres.

Probablemente también estés pensando que es culpa de las madres de familia por educar así a sus hijos e hijas. En primera, pensar que la educación solo es responsabilidad de las madres, es de las cosas más machistas que existen, así que, ahí está el primer ejemplo de que eres parte del sistema. En segunda, creer que los padres, ausentes o presentes, no son una influencia para los hijos, es un error. Creer que somos quienes somos por la educación y formación que nos dio una sola persona (la madre) es tener una visión muy limitada del desarrollo humano.

En consulta, recibo muchísimos casos así, algunos tienen una que otra características de arriba, en otros casos se palomea el 100%,  las combinaciones son diferentes, pero de una u otra manera, no hay equidad, hay situaciones injustas y se ejercen violencias en mayor o menor grado… generalmente, los hombres no alcanzan a ver la violencia que ejercen; las mujeres si, pero tratan desesperadamente de arreglar una y otra vez las cosas para salvar la relación, a pesar del maltrato… por amor. Son mujeres agotadas, que aguantan las mismas situaciones durante años, perdonan una y otra vez, que vuelven a confiar y se creen el cuento de que todo va a cambiar año tras año, mes tras mes, semana tras semana, mientras sus parejas solo les dan el avión, les hacen creer que entendieron, pero no tienen ninguna intención de modificar sus actitudes y su forma de participar en pareja, ellos siguen necesitando esa media naranja, jodida, pero medio contenta para que no se rebele y siga sirviéndoles.

Y pues esto me lleva a un análisis bien profundo… a las mujeres nos enseñan a amar incondicionalmente, a desbordarnos en sentimientos y emociones, a amar con todos los sentidos, sin pedir nada a cambio, como si fuera una misión de vida y una condición no negociable para ser buena mujer, nos enseñan a amar hasta que duela. Mientras, a los hombres les enseñan a no caer en las trampas del amor, a no convertirse en mandilones, solo los entrenan para hacer como que aman, por lo que su capacidad para involucrarse sentimentalmente es muy corta. Si puede gustarles una mujer, pueden ver material para casarse, pero de ahí a amar, o sea, amar sin lastimar, sin violentar, cuidando, procurando, considerando, compartiendo, cediendo, negociando, entregando, disfrutando, etc. pues no; poquísimos hombres son los que he conocido que entienden y dimensionan lo que es amar con todo lo que implica, así que vemos miles de mujeres con corazones rotos y miles de hombres enojados, queriendo siempre hacer su voluntad y muchas veces queriendo venganza. Es educación. En diferentes sentidos, a nosotras nos enseñan a amar, pero a ellos no, a ellos les enseñan a usar mientras algo o alguien les sirva o les convenga. Los empoderan de tal forma que creen que pueden joder a sus propias parejas todas las veces que quieran, de todas las formas posibles y ellas u otra pareja nueva, estarán siempre dispuestas a perdonar y ansiosas por conservar la relación a cualquier costo.

A lo mejor, ya te has cuestionado en otras personas estos tipos de violencia y forma de vida que se acostumbran… tal vez ya te has cuestionado sobre tus propios pensamientos y actitudes ¡muy bien!, cuestionarse es el principio para transformarse, pero no es suficiente. Entiendo que romper con el ejemplo de nuestros padres o personas que admiramos no es fácil, salirse de lo acostumbrado, de lo aceptado y de lo esperado y enfrentar ataques y que otros minimicen nuestro proceso interno duele, hace que perdamos relaciones, personas a las que amamos, comodidades… pero también hace posible que perdamos lo que duele, lo que no funciona y podamos liberar el camino para vivir sin imposiciones, sin agresión, sin lastimar o permitiendo que nos lastimen. Ejercer violencia no es síntoma de amor, aceptarla y recibirla, menos. No importa cuánto tiempo haya pasado, cuantos años lleven juntos, siempre es posible poner un límite y empezar a vivir: ya nada de naranjas y menos de mitades.




domingo, 11 de noviembre de 2018

Disfunciones sexuales ¿Qué son, cuáles son y cómo se tratan?

Las disfunciones sexuales son todas las situaciones eróticas en las que la respuesta, la satisfacción sexual y el placer se ven afectados, impidiendo a las personas participar en una relación sexual deseada. Hombres y mujeres, independientemente de su orientación sexual y edad, pueden experimentar cualquiera de los síndromes que se consideran disfuncionales en relación al erotismo y la sexualidad.

·          La palabra erotismo indica e implica lo relacionado con la sexualidad, tanto en relación al desarrollo de la interacción sexual física, como a sus proyecciones emocionales, intelectuales, sociales y afectivas.




A pesar de que la sexualidad es un aspecto fundamental en la vida humana, siempre ha estado rodeada de prejuicios, represión, censura, ignorancia y tabúes; esto evita o dificulta que conozcamos nuestros propios cuerpos, promueve ideas equivocadas y ocasiona que desarrollemos dificultades graves que impiden el disfrute y la construcción de relaciones saludables a nivel afectivo y social, con esto, se dañan nuestra autoestima y  nuestra relación con la vida en general.

La vida sexual tiene un papel muy importante a nivel personal y en el núcleo afectivo, en la estabilidad y la salud emocional de la pareja. Honestamente, contamos con poca información respecto a la sexualidad humana, las estadísticas son confusas y hay muchas menos investigaciones científicas en cuanto a la sexualidad femenina y la sexualidad diversa que sobre la sexualidad masculina… pero las estadísticas que se tienen hasta el día de hoy, indican que el 50% de las personas que viven en pareja presentan alguna disfunción sexual, que independientemente de estar en pareja o vivir en soltería, el 20% de los hombres no están satisfechos con su vida sexual, mientras que el 30% de las mujeres afirman sentirse insatisfechas. Las disfunciones sexuales son un problema que compete tanto a hombres como mujeres, así que es necesario cambiar la percepción de las mismas y trabajar para alcanzar niveles extraordinarios de satisfacción en el ámbito erótico.

¿Cómo se si padezco alguna disfunción sexual?



Si no te sientes a gusto con tus relaciones, si sientes insatisfacción o malestar en lo relacionado a tu vida sexual (para sentir deseo, excitarte o llegar al orgasmo), si no sientes placer (y te gustaría sentirlo) o te causa dolor físico (las relaciones sexuales nunca deben ser dolorosas), debes atender la situación… me gustaría aclarar que al hablar de dificultades, no me estoy refiriendo a cumplir exigencias sociales o culturales como por ejemplo, el tiempo de duración de las relaciones sexuales, ya que si tú y tu pareja están cómodos con el tiempo que duran teniendo sexo, si ambos se sienten contentos, satisfechos y sienten placer, entonces eso está bien y no tienes que catalogarlo a fuerza como una disfunción aunque las creencias populares digan que debes durar determinados minutos.

Causas de las disfunciones sexuales

Para determinar el origen de las disfunciones, necesitamos entender que en cada época y cultura se han definido y clasificado de forma distinta las dificultades eróticas. Los criterios de funcionalidad-disfuncionalidad no son permanentes, dependen de los cambios en las ideologías predominantes (Reiss 1986), es decir, dependen de la constitución biológica (que produce muchas enfermedades), de la forma en que cada quien integra sus potencialidades eróticas, de la forma en que se acostumbran crear los vínculos de pareja y del ambiente social y cultural ante el erotismo.




Consecuencias

El problema de la insatisfacción en las interacciones eróticas es que la autoestima, la confianza en uno(a) mismo(a) y la relación de pareja se van deteriorando, la comunicación erótica se limita y los lazos afectivos pueden dañarse. Desgraciadamente, se habla poco del tema (en general de la sexualidad), por lo que la mayoría de las disfunciones se viven de manera solitaria y secreta; no es frecuente pedir ayuda y hablar honestamente para encontrar soluciones. Las parejas tardan una media de 3 años en reconocer que hay un problema y hablar de ello y tardan en promedio 2 años más en acudir a terapia. Esto genera ansiedad, frustración, culpa, sentimientos de fracaso y aumenta enormemente la posibilidad de repetir o agravar las fallas en la satisfacción. Precisamente por este hermetismo, es difícil salir del círculo vicioso.



El dolor emocional que produce el vivir con una disfunción sexual (sobre todo a nivel personal y en las parejas estables), afecta la calidad de vida, así que si hay algo en tu vida sexual que te está incomodando, que hace que no sientas satisfacción, plenitud y placer, o tu pareja te ha comunicado algo similar, es momento de pedir ayuda a un(a) especialista.

Tratamiento

Los trastornos o limitaciones sexuales pueden generarse y persistir durante años por la combinación de muchos factores. Para algunas personas, las causas pueden ser orgánicas (biológicas) por lo que un tratamiento farmacológico adecuado puede solucionar el problema (el personal especialista en medicina, ginecología, endocrinología, fisioterapia  del suelo pélvico, etc. puede orientarte), pero en la mayoría de las situaciones, la intervención psicológica (terapia psicosexual) es lo indicado para tratar los problemas en las relaciones íntimas. El proceso terapéutico puede durar desde 2-3 meses, hasta varios años, aunque esto último es poco frecuente. La terapia psicosexual es un proceso individual (aunque puede asociarse con la terapia en pareja, ya que este tipo de síndromes afectan a ambas partes).



Los motivos más frecuentes para acudir a terapia sexual son:

·          Falta de deseo sexual.
·          Dificultad para conseguir o mantener una erección (disfunción eréctil).
·          Eyaculación precoz.
·          Dificultad para tener un orgasmo.
·          Dolor durante las relaciones sexuales o incapacidad para tener sexo con penetración.
·          Dificultad para la intimidad a partir de una infidelidad.
·          Miedo o aversión al sexo.
·          Agresiones o abusos sexuales.
·          Falta de habilidades sexuales.
·          Desinterés sexual o problemas derivados de la monotonía en pareja.
·          Adicción al sexo.
·          Identidad sexual.

Por supuesto, no es indispensable tener problemas graves para acudir a terapia de pareja o a terapia psicosexual, pues también pueden tratarse otros asuntos en consulta y prevenir dificultades. La apreciación del placer sexual, el desarrollo de la sensualidad, el enriquecimiento del repertorio erótico en pareja, el erotismo como demostración de afecto y unidad, el desarrollo de habilidades sociales en el ámbito de la sexualidad… son algunos ejemplos de temas que pueden beneficiarse en un proceso terapéutico.

Cómo elegir la psicoterapia adecuada para ti

Elegir un(a) terapeuta profesional y ético(a) para iniciar tu proceso individual o de pareja, es importantísimo. Debes verificar que tenga entrenamiento específico en aspectos emocionales individuales, de pareja y sexualidad y que además se actualice constantemente. Debe ser alguien que evalúe de manera cuidadosa cada caso y sus particularidades (sin anteponer ningún tipo de juicio de valor, religioso, ni sus creencias personales a tu bienestar), para determinar el tratamiento más adecuado para ti.




La descripción de los diversos síndromes de disfunción sexual da una idea de la variedad de formas en las que la experiencia erótica humana puede verse frustrada, y brinda la posibilidad de ir ajustando la experiencia erótica a lo que a cada quien le viene bien… esto es absolutamente personal y si determinadas situaciones no representan un problema para los individuos y para las parejas, entonces no deben ser considerados algo a resolver. Compartir esta información tiene como objetivo la consolidación de la pareja, rescatar el erotismo sano y placentero y el ejercicio responsable de la libertad sexual. Usemos los valores de aceptación y promoción del placer sexual, la igualdad de derecho a disfrutar entre hombres y mujeres y el reconocimiento del valor del intercambio erótico como un medio para construir y fortalecer la identidad del individuo y de la pareja.



Si quieres extender tu conocimiento sobre lo dicho anteriormente, te dejo un resumen de las principales características de los problemas sexuales que afectan la vida de las personas y las parejas:



DESEO

Síndromes de disfunción del deseo sexual:

·         Deseo sexual hipoactivo: El diagnóstico de este síndrome es frecuente, se presenta en el 27% de los hombres y 29% de las mujeres que asisten a centros para ayuda de problemas sexuales (González 1993).

Síntomas: Ausencia o disminución de ganas de tener una experiencia erótica. Ausencia o pobreza de fantasías y de deseos de actividad sexuales. En unos casos, la falta de deseo se manifiesta por una falla en iniciar la actividad sexual, mientras que en otros es la carencia de interés en las aproximaciones del o la compañera. Cambio significativo para el individuo en su nivel de deseo sexual. Variaciones en la frecuencia con la que se tienen pensamientos y fantasías acerca de la actividad erótica, incluyendo los niveles de deseo para otras formas de expresión erótica como la autoestimulación.

Principales Causas: son muy variables, pero factores como la edad, el género y el contexto de la vida del individuo pueden modificar su aparición y permanencia. Cuando la aparición del síndrome es posterior a un periodo de funcionamiento normal y afecta cualquier forma de expresión de deseo sexual ante todas las personas, una de las posibles causas es el desarrollo de un trastorno afectivo como la depresión y cuando se presenta con una persona en particular (en específico con la pareja estable) una de las causas son los conflictos en la relación.

Causas Orgánicas: trastornos afectivos: depresión mayor, distimia, trastorno de ansiedad grave, baja producción de testosterona; uso de: narcóticos, sedantes, alcohol, progestágenos, algunos antidepresivos; enfermedades sistémicas, cáncer, desnutrición, adenomas productores de prolactina.

Causas Psicológicas: conflictos en la dinámica de pareja, comunicación erótica ineficaz, conflicto con la intimidad, condicionamiento cultural, aprendizaje familiar-cultural, relación extramarital, identidad psicosexual difusa, antecedente de abuso sexual o violencia sexual o física, conflictos de identificación con las figuras parentales, conflictos edípicos, evitación de estímulos y fantasías, trastorno paranoide celotípico (trastorno delirante por el cual la persona que lo sufre está firmemente convencida de que su pareja le es infiel), desintegración relativa de erotismo,  psicosis autistas, trastornos esquizofrénicos juveniles, trastornos graves de personalidad, trastornos psicóticos de inicio tardío.

Tratamiento: Terapia psicosexual. Las terapias farmacológicas tienen una eficacia limitada. Actividades que promuevan el aumento de la dopamina y la norepinefrina, produciendo una disminución transitoria de serotonina (por ejemplo: no tener adicciones, tener un proyecto de vida, crear arte, hacer ejercicio, mantener actividades intelectuales desafiantes, alimentación balanceada, escuchar música…).

·         Deseo sexual hiperactivo: Presencia de un deseo sexual tan frecuente e intenso que la búsqueda de su satisfacción interfiere con otras actividades vitales del individuo; se caracteriza por un patrón adictivo a la conducta sexual.

Síntomas: Se identifica ante la imposibilidad del individuo de controlar su actividad sexual, se presenta una falla recurrente para controlar la conducta sexual y se continúa la conducta sexual a pesar de que existan consecuencias dañinas (sociales, financieras, legales…) por el abandono de actividades importantes por el individuo en favor de la actividad sexual. Puede manifestarse la aparición de un episodio maniaco, en ocasiones el trastorno de base es un problema de personalidad como el trastorno límite de personalidad (TLP) que se caracteriza por un patrón adictivo a la conducta sexual.

Principales Causas:
Causas Orgánicas: aumento patológico de la hormona testosterona debido a un trastorno endocrinológico de la glándula suprarrenal o de la hipófisis, efecto secundario de algún medicamento.
Causas Psicológicas: estado de ansiedad grave.

Tratamiento: Tratamiento hormonal, terapia psicosexual.




EXCITACIÓN

Síndromes en la excitación sexual:

·         Excitación masculina inhibida con disfunción eréctil:

Síntomas: imposibilidad para obtener o mantener la erección hasta el final de la actividad sexual -usualmente acompañada de angustia, sentimientos de minusvalía ante la propia masculinidad y muy frecuentemente de ruptura en la pareja-. Es un problema frecuente (35%  en edad reproductiva, variando los porcentajes de acuerdo a la edad, estado de salud física y psicológica).

·         Excitación masculina inhibida sin disfunción eréctil:

Síntomas: a pesar de tener erección, se presentan dificultades para experimentar otros procesos de la excitación sexual.

·         Excitación femenina inhibida sin lubricación vaginal:

Síntomas: dificultades para producir lubricación vaginal suficiente para completar la actividad sexual que se presenta en forma recurrente y persistente, dificultad de experimentar las sensaciones subjetivas de excitación sexual.

·         Excitación femenina inhibida con lubricación vaginal:

Síntomas: dificultad para experimentar las sensaciones subjetivas de excitación sexual, a pesar de tener una respuesta genital adecuada.

·         Síndrome de disfunción general femenina: abarca todo el funcionamiento sexual.

Síntomas: ausencia de deseo sexual, fallas recurrentes en la excitación sexual de la mujer y dificultad o imposibilidad de alcanzar el orgasmo.

Principales Causas de los síndromes de excitación sexual inhibida femenina y masculina:

Causas Orgánicas: baja producción de testosterona,  diabetes, alcoholismo, deficiencia vitamínica / desnutrición, hipotiroidismo, problemas vasculares, lesiones medulares sacras, lesiones de nervio pélvico, prolactinomas, deficiencias estrogénicas en mujeres, estradiol elevado en hombres, esclerosis múltiple, tomar: antihipertensivos, antihistamínicos, neurolépticos, antidepresivos tricíclicos, narcóticos, alcohol, nicotina.

Causas Psicológicas: comunicación erótica ineficaz, conflictos en la dinámica de pareja, infidelidad real o sospechada, conflicto para recibir placer de la pareja, bloqueo psicológico o cultural para experimentar sensaciones excitantes, desconexión erótica, pareja muy demandante, sentimientos de culpa (en pareja), trauma por experiencias sexuales previas, temor al rechazo, conflictos con dar y recibir placer, angustia anticipatoria, sentimientos de culpa / minusvalía, conflictos con la identificación psicosexual, conflictos edípicos, preferencia de autoerotismo, actitud de auto-observación, 

Tratamiento: este tipo de disfunción se resuelve con relativa facilidad con un enfoque terapéutico simple: la promoción de un marco de aceptación de la vivencia erótica humana y de reconocimiento de las propias potencialidades eróticas, de experiencias de autorreconocimiento corporal y sensorial, acompañadas de intervenciones de tipo educativo.




ORGASMO

Síndromes en el orgasmo:

·         Eyaculación precoz o síndrome de control ineficiente del reflejo eyaculatorio: es la eyaculación persistente o recurrente en respuesta a una estimulación sexual mínima o antes, durante o inmediatamente después de la penetración y antes de que la persona lo desee. Kaplan (1974) y Perelman (1980) han propuesto la presencia del control voluntario como criterio clínico fundamental: si el varón no ha desarrollado la habilidad de controlar su reflejo eyaculatorio, es considerado como eyaculador precoz.

Síntomas: La gran mayoría de casos observados en práctica clínica corresponden a varones que han tenido toda su vida un patrón de eyaculación sin control o con pobre control en todas las ocasiones que tienen interacción sexual, independientemente de la pareja con la que interactúan. Recientemente ha habido un aumento en el número de casos en los que la queja es haber perdido un control que ya se había desarrollado. Deben tomarse en cuenta factores que influyen en la duración de la fase de excitación como la edad, las parejas o situaciones nuevas y la frecuencia de la actividad sexual. Es de las quejas más frecuentes en los centros de atención de problemas sexuales. Se estima en 40% la prevalencia del síndrome en la población mexicana.

Principales Causas:

Causas Orgánicas: problemas de circulación arterial, alcoholismo, prostatitis / epididimitis / uretritis, neuropatía diabética, fármacos alfa-adrenérgicos, enfermedades desmielizantes / polio.

Causas Psicológicas: el control voluntario de la eyaculación nunca fue aprendido por un déficit en la calidad de la percepción de sus sensaciones premonitorias del orgasmo, falta de desarrollo del erotismo, conflicto de dinámica de pareja, conflicto con intimidad de pareja, infidelidad real o figurada, temor al abandono, conflicto para experimentar placer, angustia anticipatoria / desempeño, bloqueo de percepción de sensaciones durante el coito, conflicto edípico, vivencia culpígena del placer, trastorno en identificación psicosexual.

Tratamiento: Tratamiento psicosexual orientado a la autoconfianza sexual, la latencia eyaculatoria y la comunicación con la pareja,  en combinación con tratamiento farmacológico.

·         Anorgasmia masculina o síndrome de eyaculación retardada:

Síntomas: ausencia o retraso persistente o recurrente del orgasmo en el hombre en el transcurso de una interacción adecuada en cuanto a estimulación, intensidad y duración. 

Principales Causas:

Causas Orgánicas: experiencia traumática a temprana edad, depresión, estrés crónico, ansiolíticos, antidepresivos serotoninérgicos, tioridaciona, neuropatías diabética, alcohólismo, disgenecia de nervios pélvicos, traumatismo quirúrgico (cirugía pélvica o medular), lesiones raquídeas inferiores, neuropatías desmielinizantes.

Causas Psicológicas: falta de desarrollo del erotismo, conflicto ante la autoexploración y la percepción del placer, sobrecontrol en el coito / incapacidad para abandonarse a sensaciones, conflicto ante dar y sentir placer, conflicto de autoestima, autocastigo o culpa, agresión pasiva hacia la pareja, angustia de desempeño, auto-observación obsesiva en pareja, mala comunicación erótica, incapacidad de abandonarse en pareja, conflicto edípico, conflicto en dinámica de pareja, infidelidad real o figurada, conflicto para experimentar placer con la pareja.  

Tratamiento: Psicosexual.

·         Eyaculación retrógrada

Síntomas: la eyaculación puede ocurrir hacia la vejiga urinaria en lugar de hacia el meato uretral.

Principales causas:

Causas Orgánicas: consecuencia de enfermedades físicas como la diabetes mellitus, intervenciones quirúrgicas como algunas formas de prostatectomía o medicamentos como la tioridazina (Melleril).

Tratamiento: la ausencia de eyaculación visible no tiene por que afectar a las fases de la respuesta sexual ni a la satisfacción sexual.

·         Anorgasmia femenina o disfunción orgásmica femenina: ausencia o retraso persistente o recurrente del orgasmo en la mujer tras una fase de excitación sexual normal, en el transcurso de una actividad sexual adecuada en cuanto al tipo de estimulación, intensidad y duración.  Algunas mujeres llegan al orgasmo durante la estimulación del clítoris no coital, pero son incapaces de alcanzar el orgasmo durante el coito si falta la estimulación manual del clítoris. En la mayoría de las mujeres, esta respuesta sexual constituye una variante normal y no justifica el diagnóstico.

Síntomas: ausencia de orgasmos. Nunca haber tenido un orgasmo. No tener orgasmos durante el coito, pero si con la autoestimulación y con la estimulación  manual de la pareja.

Principales causas:

Causas Orgánicas: existe una falta de conocimiento científico respecto a la neurofisiología del proceso orgásmico femenino, por lo que la información al respecto es escasa, sin embargo, hay evidencia de que enfermedades como la diabetes mellitus, el daño neuronal y el desbalance hormonal interfieren con el orgasmo femenino (Heiman y Grafton-Becker, 1989).

Causas Psicológicas: existen numerosos problemas psicológicos que dificultan el orgasmo durante la penetración como la carencia y errores de información, la ausencia de un adecuado aprendizaje de las potencialidades eróticas, rigidez en los papeles sexuales asumidos por la mujer y su pareja; todo esto coloca a la mujer en un papel pasivo durante el encuentro erótico y además se puede añadir el miedo a la pérdida de control cuando está con su pareja, etc. En la ciudad de México, De la Peña y Toledo (1991) encontraron que el 6.7% de las mujeres que entrevistaron (población abierta) dijeron que nunca o casi nunca tenían orgasmos, además, 10.1% de ellas no sabía bien si tenía o no orgasmos.

Tratamiento: Terapia psicosexual. Conocimiento de los propios genitales y del funcionamiento de la propia respuesta sexual.

·         Insensibilidad orgásmica:

Síntomas: pérdida de la respuesta sensorial placentera a pesar de tener un proceso orgásmico normal.

Principales causas: escasa investigación al respecto.

Tratamiento: Terapia psicosexual. Conocimiento de los propios genitales y del funcionamiento de la propia respuesta sexual.


Síndromes en los que una respuesta fisiopatológica (no propia de los procesos eróticos) interfiere con la respuesta sexual:

·         Vaginismo: aparición de una contracción de los músculos que rodean a la vagina ante el intento de penetración.

Síntomas: contracción involuntaria de los músculos de la vagina (muchas veces la mujer no tiene conciencia de la misma). La contracción hace que la penetración del pene o de otros objetos sea imposible o muy dolorosa. Ansiedad intensa. Aunque no existen estimados de la presencia del síndrome de anorgasmia combinado con disfunciones en el deseo y la excitación para la población general ni en EEUU ni en México, es probable que sea un problema muy frecuente. En las formas menos severas del síndrome, la contractura perivaginal no es tan intensa como para impedir la penetración, pero genera dolor y dificulta el disfrute de la experiencia. En la cultura mexicana, esta situación es tan frecuente durante las primeras experiencias coitales de la mujer, que se piensa que es normal el experimentar dolor durante las primeras relaciones sexuales, cosa que desde luego es errónea.

Principales Causas:

Causas Orgánicas: contractura muscular, himen anormal, tabique vaginal.

Causas Psicológicas: expectativa de dolor en penetración, antecedente de violencia sexual temprana, amenaza simbolizada en parejas, conflicto con intimidad en pareja, complejo edípico, identificación psicosexual conflictiva, pareja demandante / amenazante, conflicto para desarrollar intimidad, conflicto en dinámica de pareja, dispareunia (dolor antes, durante y/o después del contacto sexual), antecedente de evento traumático no sexual.

Tratamiento: Mantener la vulva y la vagina en las mejores condiciones posibles con tratamiento hidratante diario y lubricante cuando se tengan relaciones sexuales. Terapia Psicosexual.

·         Reacción de angustia patológica en el síndrome de evitación fóbica:

Síntomas: aparición de angustia muy intensa y difícil de justificar ante la posibilidad de un encuentro erótico, dificultando la respuesta sexual.

Principales causas:

Causas Orgánicas: relacionado con otros trastornos psiquiátricos que se caracterizan por ansiedad fóbica, incluyendo los trastornos de pánico.

Tratamiento: Terapia Psicosexual. Farmacología indicada para la angustia intensa, ataques de ansiedad, trastornos de pánico.

·         Dolor durante la experiencia erótica (dispareunia):

Síntomas: dolor durante la experiencia sexual (antes, durante y/o después del contacto sexual). El dolor en las relaciones sexuales nunca es considerado normal.

Principales causas: enfermedades que causan inflamación, deficiencia estrogénica que causa atrofia vaginal, lesiones producto de cirugía, traumatismo, traumatismo obstétrico, endometriosis, enfermedad de Peyronie, disfunción de lubricación vaginal o vaginismo. Siempre se recomienda un exhaustivo examen ginecológico o urológico.

Tratamiento: la dispareunia es una de las causas más importantes de evitación de las relaciones sexuales y aparición de otras disfunciones sexuales secundarias. El tratamiento inicial y muchas veces concluyente, consiste en mantener la vulva y la vagina en las mejores condiciones posibles con tratamiento hidratante diario y el uso de lubricante cuando se tengan relaciones sexuales. Terapia Psicosexual.


Nota: El Instituto Andaluz de Sexología y Psicología (2002), reporta que las disfunciones sexuales por las que más se consulta a especialistas de la salud sexual son: disfunción eréctil (48% de las consultas), eyaculación precoz (28.8%), deseo sexual hipoactivo (8%), anorgasmia femenina (7.4%), vaginismo (1.6%) y trastornos del orgasmo masculino (0.4%).



Fuentes:
Manual de Diagnóstico y Estadística (tercera edición, DSM III)
Sexoterapia Integral. Alvarez-Gayou. J.L. Sánchez, D. y Delfín, F. México (1986)
Antología de la sexualidad humana. Rubio Aurioles, Eusebio; Díaz Martínez, José CONAPO. México, D.F. 1994 Las disfunciones sexuales pp. 203-246
Diagnostic and statistical manual of mental disorders ed 3. American Psychiatric Association. Washinton (1987)
Instituto Andaluz de Sexología y Psicología (2002).