domingo, 18 de agosto de 2019

Como ser una buena expareja


Hay ciertas cosas que nos indican si una persona va a ser o no una buena ex pareja, algunas podemos notarlas desde antes y otras surgen y se desarrollan a partir de las dificultades de la relación.


A lo largo de su vida, las personas muestran claramente sus valores y su forma de ser, podemos observar como se han comportado en situaciones difíciles y frustrantes, como tratan a los demás en situaciones complicadas, su habilidad para manejar la frustración, el dolor y los duelos y la forma en que critican, piensan y tratan a quienes consideran sus enemigos. Las características de la personalidad de cada persona, el estilo de su familia de origen y amistades influyen en como será como expareja.
Además, las causas del alejamiento y las condiciones previas al mismo influyen drásticamente en la dinámica de la separación. No es lo mismo separarse por una infidelidad, por violencia, faltas de respeto, incompatibilidad, planes de vida distintos, abandono o distanciamiento. También influye si ambas partes quieren separarse o solo una de ellas, así como la forma en que se comunica el deseo de la separación.

Independientemente de la situación, los acuerdos y arreglos armoniosos contribuyen a una mejor calidad de vida para ambas partes. Enfrascarse en pleitos eternos no beneficia a nadie y solo causa agotamiento físico, emocional e intelectual. Así que vale la pena trabajar para que la separación sea lo más amable posible a pesar del dolor.

Para ser una buena expareja, considera lo siguiente:

1.      Si piensas separarte o vas a pedir el divorcio, comunícalo como una decisión tuya. Atacar, criticar o responsabilizar a la otra parte de tu deseo de terminar la relación puede provocar una reacción no deseable. Nadie te obliga a irte, sincérate y reconoce que no es la otra persona la que hizo que tomaras la decisión de terminar, reflexiona sobre si te vas por las circunstancias, porque ya no sientes amor, porque tu dignidad está en juego, por que deseas rehacer tu vida de una forma distinta, etc. pero reconoce que no es porque la otra persona sea de determinada manera.
2.      Honra tu relación: tú elegiste a tu pareja y seguramente vivieron momentos felices. El hecho de que ahora ya no sea así y prefieras tener un camino separado, no implica que le ofendas o desprecies para justificar tu deseo de separarte.


3.      Si ambos están de acuerdo en que la opción que mejor les viene es separarse, la probabilidad de que la relación de expareja sea buena, se incrementa.
4.      Si ya te habías dado cuenta de que la relación no funcionaba y de que no te sentías feliz, es probable que la separación sea más fácil, así como retomar tu vida. En caso de que tu no lo hubieras visto venir y tu expareja sea quien ya lo había pensado, tienes que atender lo que esta separación representa para ti, es muy útil el trabajo en terapia en cuanto a las emociones que se generan al ver terminado el proyecto de pareja, todas las pérdidas que implica, así como ver a tu expareja seguir adelante, feliz y sin preocupaciones o tal vez tener una nueva pareja; no es fácil lidiar con los sentimientos de abandono, las heridas y el rechazo y no tienes por qué pasar por estos momentos sin ayuda ni compañía profesional.


5.      Seguramente, durante un tiempo habrán temas pendientes o cosas en las que tengan que ponerse de acuerdo. Cuida tus palabras, se amable y enfócate en el objetivo de las conversaciones y negociaciones. Contáctale solo para lo indispensable, no le atosigues con mensajes insistentes y agobiantes todo el día. No hay nada que demostrar, solo finiquitar los pendientes.
6.      Evita hablar mal de tu pareja con amigos o desconocidos. Cuando existe un conflicto en la separación, expresarte con odio o alegrarte públicamente de sus males, no ayuda a que la relación, ahora de expareja sea armoniosa.
7.      Si tu ya no querías seguir, pero tu pareja seguía luchando por salvar la relación, dale tiempo y espacio para asimilar lo que ha pasado, respeta su duelo y no empeores con presiones,  comentarios y actitudes el dolor que está sintiendo, deja que se replantee su futuro y asiente sus emociones.
8.      Si tienen acuerdos legales en cuanto al divorcio y/o la custodia y manutención de los hijos, respétalos. Hacer cambios unilaterales, abusar o no cumplir con lo establecido, dificulta la reorganización y la resolución del duelo para todos.
9.      Permite que tu expareja rehaga su vida. Deja de preguntarle lo que hace y con quien está, la relación terminó y ambos tienen derecho a seguir adelante. Espiar, seguir, stalkear, investigar con conocidos en común solo retrasa tu propio avance y genera un sentimiento de enojo y miedo en la otra parte. Acepta que la otra persona va a retomar su vida sin ti, probablemente tenga actividad social, afectiva y erótica y tu ya no tienes nada que hacer ni opinar ahí, ya no es tu asunto. Suelta.


10. Evita buscar a tu ex para tener relaciones sexuales. Aprende a vivir en soltería y no uses a tu expareja como comodín erótico. Entiendo que tienen una historia juntos y probablemente en ese aspecto se entiendan bien, pero las implicaciones emocionales pueden ser muy nocivas para ambos. No es justo sembrar esperanza donde ya no la hay. Resuelve tus necesidades y carencias en terapia, aprende a no manipular ni tomar ventaja usando la sexualidad como arma.


Trabaja en ti, si sientes enojo, pide ayuda para procesarlo, pero de ninguna manera trates de desquitarte o cobrárselo a tu expareja. Las relaciones a veces dejan de funcionar y la vida sigue. No pierdas tiempo con planes o acciones de venganza. No declares ni participes en una guerra. Enfócate en ti, en tu proyecto de vida y encárgate de volver a sentir pasión y alegría por vivir. A partir de este momento está en tus manos construir un estilo de vida agradable y divertido para ti, no pierdas tiempo ni distraigas tus recursos en hacerle la vida imposible a alguien que ya no está a tu lado. Retoma tus sueños, estudia, viaja, adquiere algún hobbie, haz ejercicio, pon un nuevo negocio, etc. Ábrete a ver y explorar las posibilidades que hay para que te sientas bien y feliz de nuevo.


lunes, 5 de agosto de 2019

10 cosas que puedes hacer para que tu divorcio sea lo menos complicado (y doloroso) posible



Se que terminar una relación es muy angustiante y difícil, el proceso es complicado en muchos sentidos y no es fácil protegerse, cuidarse y mantenerse seguro mientras sucede. Por eso me gustaría compartir contigo una lista de 10 asuntos como la resolución de conflictos, división de deudas y bienes conyugales, problemas financieros y la crianza de los hijos, para contribuir a que tu separación sea menos dolorosa:

1. Proponte manejar los conflictos de forma correcta para aumentar la probabilidad de obtener resultados positivos:


Este podría ser el paso más difícil de cumplir en la lista ya que muchas emociones están involucradas. Probablemente en toda la historia de pareja, no exista un período más conflictivo que el proceso de divorcio, muchos sentimientos están involucrados, las emociones incómodas y la frustración son intensas. Desafortunadamente, el conflicto durante la separación es inevitable, así que evadirlo no sirve de nada, solamente hay que aprender a enfrentarlo. Primero, necesito que pienses que un conflicto no necesariamente es algo destructivo. El conflicto lleva al diálogo. Es esperable que tú y tu ex no estén de acuerdo en todos los detalles, sin embargo,  es posible escuchar, comprender, proponer y negociar en las áreas de desacuerdo. Tanto tu como tu expareja tienen ideas valiosas que considerar para la separación. Tu objetivo no es pelear ni mucho menos destruir a tu expareja, tu objetivo es conciliar y que todos salgan lo mejor posible librados de la disolución de la relación.  Aprender a procesar el duelo, las emociones desagradables, los motivos del divorcio, así como a abordar los conflictos de manera segura, productiva y eficiente es algo que trabajamos en conjunto en Terapia, si necesitas ayuda en estas áreas, comunícate conmigo para empezar un plan de acción específico de acuerdo a tu situación. Este artículo también puede ayudarte: Como divorciarse y sobrevivir  a la tormenta

 2. Asesórate y aprende todo lo que puedas sobre el aspecto legal de divorcio en tu país y en tu estado:


Entre más información (seria y formal) sobre tus derechos y opciones tengas, mayores serán las posibilidades de obtener una separación sin dolor ni frustración. Pregunta sobre servicios legales que realmente hayan solucionado la situación de otras personas, considera que muchos abogados y abogadas sin ética prometen cosas inalcanzables, se creen intocables, tienen un estilo de lucha agresiva y cometen indiscreciones que solamente podrían complicar tu situación. Muchos abogados proponen dejar en la ruina (económica y moral) a tu expareja y utilizan estrategias deshonestas y sucias.
No olvides que tu relación está llegando a su fin, pero esa relación también tuvo buenos momentos, tu elegiste voluntariamente compartir tu vida y tener hijos con esa persona, ambos hicieron cosas buenas y valiosas por el otro. Tal vez ahora sientas mucho enojo y frustración, pero tratar de destruir a tu ex solo tendrá consecuencias dolorosas para ti y tus hijos, así que trata el proceso de divorcio y el fin de la relación con mucha dignidad y honor. No dejes que otras personas, incluidos abogados, alimenten tu dolor y te hagan creer que involucrarte en una guerra sin fin te beneficiaría. Ten cautela.
Asegúrate de preguntar cuánto costará tu divorcio (de preferencia pide un presupuesto aproximado por escrito), pregunta cuánto tiempo tardará, los documentos que debes tramitar, presentar y recoger, asegúrate de conocer lo que legalmente corresponde a tu situación familiar, económica y personal, incluida la cantidad real de dinero que corresponde a la manutención de tus hijos y/o cónyuge, repartición de bienes, etc. No dejes de preguntar sobre temas importantes o  que te preocupan… quítate la pena, el servicio legal debe ser claro y paciente contigo (tú no eres experto en leyes, así que tienes derecho a que quien te represente legalmente te explique lo que necesites las veces que se requiera, te hable con honestidad y no te de falsas esperanzas).

3. Solicita tu reporte crediticio en el buró de crédito antes y después del proceso de divorcio:

Es muy importante que te asegures de no quedarte con deudas a las que no podrás hacer frente o deudas que ni si quiera sabías que existían. Por tu tranquilidad verifica esta información.

4. Asegúrate de obtener el dinero que se supone debes obtener:
El matrimonio es una sociedad y como tal, al disolverse ambas partes tienen derechos económicos Cuando hay hijos, ellos también tienen derecho a una manutención y seguridad económica y esto tiene que quedar claro en la documentación que se presenta en los juzgados. Los acuerdos de buena voluntad o muy ambiguos no dan buenos resultados, es por esto que la asesoría legal y financiera es indispensable. Seguramente habrás escuchado historias de divorcios en los que una de las partes recibe una pensión multimillonaria y su vida está resuelta, o casos donde uno de los dos se queda en la calle. Cada caso es diferente y necesitas conocer tu situación particular, lo que aplica para otros, no necesariamente aplica para ti, así que investiga, pregunta y suelta la idea de tener un acuerdo económico de película, deja de querer dejar al otro sin nada, ajústate a tu realidad, pero no renuncies a lo que te corresponde.  
Asegúrate de tener una cuenta de banco en la que se puedan recibir traspasos de dinero para esta finalidad, no esperes a que termine el proceso de divorcio para hacerlo. Notifica esto y cualquier cambio relacionado a las autoridades para que todo se cumpla como debe ser. Si alguno de los acuerdos establecidos entre ustedes y ratificados por la autoridad se rompiera, haz la notificación correspondiente en el juzgado.

5. Pon en orden tus préstamos, deudas, hipoteca y servicios públicos:


Informa a las contrapartes que te has separado de tu cónyuge. Es importante elaborar un plan financiero para organizarte, administrar eficientemente tus bienes y dinero en efectivo y poder cubrir los pagos de tus préstamos, hipotecas y  servicios públicos. Si te quedaras a vivir en la casa que habitaron como pareja, pon todos los contratos (luz, teléfono, internet, etc.) a tu nombre solamente. Si te vas a mudar, cancela los contratos de servicios que estén a tu nombre. Si hubiera adeudos en los servicios y préstamos consulta a un asesor legal para evitar complicaciones y si por algún motivo no estuvieras pudiendo pagar tus facturas, habla con las compañías y hazles saber que estás experimentando dificultades financieras; por ningún motivo te escondas ni evites hablar con tus acreedores. Habla honestamente sobre tu situación con ellos.

6. Atiende tus problemas médicos y los de tus hijos antes del divorcio:


Si tu o tus hijos viven con algún problema de salud, no esperes para programar consultas y tratamientos después del trámite de divorcio. Averigua la situación de tu seguro de gastos médicos, seguro social, prestaciones médicas y dentales a las que tienes derecho actualmente y pregunta claramente lo que sucedería con la disolución del matrimonio, hazlo con anticipación para saber lo que te enfrentarás económicamente en el rubro de salud una vez separados y poder proponer oportunamente algún acuerdo que les venga bien a todos.

7. Actualiza tu testamento y los nombres de los beneficiarios de tus cuentas de banco y pólizas de seguro de vida:
Es fácil olvidarse de los documentos diseñados para el futuro. Actualiza los nombres de los beneficiarios de tu jubilación, inversiones, cuentas bancarias, etc. Modifica inmediatamente después de la firma del divorcio tu testamento para que quede exactamente como tu deseas y no dejes desprotegidos a quienes necesitas proteger.  

8. Cuida tu correo personal y tus cuentas en redes sociales.


Después de años de vivir juntos, tu expareja podría saber o podría averiguar tus contraseñas. Para proteger tu vida personal, crea una nueva cuenta de correo electrónico y cambia todas tus contraseñas, incluidas las de tus correos de trabajo, personales, redes sociales y cualquier otra cuenta en línea.  Verifica tus ajustes de privacidad y seguridad para poder dar seguimiento a todos los cambios que realices tu o recibas notificaciones en el caso de que alguien más siguiera teniendo acceso a tus cuentas. Actualiza también tu nuevo domicilio en bancos, suscripciones y cualquier otra institución que envíe documentación privada a la dirección que compartías con tu expareja. Hazlo tan pronto como tomes la decisión de divorciarte, es importante que durante el proceso de divorcio los cambios ya estén hechos… no lo pospongas.

9. Hagan juntos un plan de crianza que satisfaga los intereses de ambas partes:


El proceso de divorcio suele ser difícil para los niños. Es por eso que es indispensable diseñar en conjunto un plan de crianza antes de comenzar los trámites, los pequeños y adolescentes necesitan sentirse seguros y estables en la medida de lo posible durante y después del proceso de divorcio. Elaboren un convenio escrito que establezca la forma en que ambos padres criarán, convivirán y se responsabilizarán de sus hijos tras la separación. Enfóquense en describir detalladamente los acuerdos, por ejemplo: cómo se toman las decisiones sobre los hijos e hijas (de manera conjunta o individual pero en consulta con el otro padre); todo lo referente a la educación formal de los hijos, la forma en que se compartirá la información personal relacionada con los niños entre los padres;  cuanto tiempo pasará cada padre con los hijos en el día a día, vacaciones, días festivos, cumpleaños, convivencia con la familia extendida, actividades extraescolares, etc.  Incluyan todos los problemas y situaciones relacionadas con la formación, valores, toma de decisiones y crianza de los hijos, no dejen temas abiertos, sean específicos. Estos artículos podrían ser de utilidad para las decisiones que tomen respecto a los hijos: 


10. Asegúrate de poner en un lugar seguro tus papeles oficiales, artículos personales, cosas de gran valor sentimental e irremplazables antes de comenzar el proceso de divorcio.

Es común olvidar o incluso perder en el momento del divorcio artículos personales importantes como fotos familiares, joyas, cartas y reliquias. Busca un lugar seguro fuera del hogar para tus cosas personales tan pronto como sea posible, considera que podrías dejar de tener acceso a ellos y a tu antiguo hogar si el conflicto del divorcio se saliera de control.  


Nunca contemplamos la posibilidad de divorciarnos ni imaginamos lo complicado que puede llegar a ser el proceso… por eso, no consideramos necesario tomar precauciones. Asumimos que conocemos perfectamente a la persona con quien compartimos años de nuestra vida y creemos saber de lo que sería capaz y de lo que no, pero la realidad es que muchos aspectos negativos de la personalidad de la expareja podrían salir a flote durante la separación… pasa lo que nunca imaginamos y la otra persona podría decidir y comportarse de una forma en que nunca hubiéramos pensado.
Quienes consiguen divorciarse de una manera sana, amistosa y justa viven completamente satisfechos con su comportamiento y decisiones durante la separación y eso indudablemente facilita la construcción de un nuevo y disfrutable comienzo. Proponte hacer lo correcto para ti, para tus hijos y para tu expareja durante tu divorcio, trabaja para ello, busca ayuda emocional para manejar de forma funcional lo que estás sintiendo y poder conseguir paz y cordialidad sobre todas las cosas en las negociaciones. Yo puedo ayudarte para conseguirlo, con contención y guía es más fácil pasar por este momento difícil. Llámame al 2225678089 (Puebla), también hay consultas en línea si vives en otra ciudad. No aplaces la atención para ti y los tuyos ¡es muy importante!



domingo, 28 de julio de 2019

Como divorciarse y sobrevivir a la tormenta


Antes que nada, quiero aclarar que no soy pro-divorcio. Divorciarse implica atravesar momentos muy difíciles  -que a veces duran años-, provoca dolor y sufrimiento profundos, es caro y honestamente es muy desagradable en muchos aspectos. Lo que si soy, es pro-felicidad y pro-relaciones saludables, así que creo necesario hablar sobre el tema para quitar toda la carga emocional, social y religiosa que tiene divorciarse, hay que hablar para redefinir el compromiso y el respeto en el matrimonio y para transformar la percepción de la soltería.
Estoy convencida de que existen situaciones en las que el divorcio debe suceder. La violencia, infidelidad, deslealtad, dejar de amar, dejar de respetar, adicciones, abandono, delincuencia, maltrato, abuso, falta de compromiso e interés, etc. podrían ser razones perfectamente válidas por las que es mejor cerrar esa relación y tomar caminos separados. Cada quien tiene estándares personales sobre lo mínimo indispensable para vivir en pareja y si no se alcanzan de forma crónica, es mejor terminar. 



Una relación de pareja requiere mucho trabajo, atención y cuidados para que sea exitosa y cuando alguno de los miembros de la pareja o ambos dejan de tener disposición y dejan de elegir a su pareja a diario creyendo que solo el amor es suficiente, entonces comienza el final.
Divorciarse es un proceso brutal y extenuante… aunque cada persona puede percibirlo y vivirlo de forma distinta, generalmente es muy rudo. Aunque ambas personas quieran la separación, las situaciones incómodas, abusivas, los berrinches, las intransigencias y la intervención de amigos y familiares hacen que el dolor, el enojo, el miedo y la tristeza se agudicen. Aprender a abrir un nuevo camino y a construir un nuevo estilo de vida implica retos y si hay hijos los desafíos son mayores. Insisto, divorciarse no es ni agradable ni sencillo, pero creo que hay algunas claves que pueden ayudarte si estás considerando esta opción o estás viviendo tu divorcio en este momento. Me gustaría ayudar y compartirlas contigo:

1. Reconoce que estás pasando un momento muy difícil


Por supuesto que divorciarte no es lo que querías cuando te casaste. Durante tu matrimonio hiciste cosas, aceptaste, cediste, hiciste elecciones y renunciaste a cosas que nunca hubieras pensado, eso te duele y probablemente te haga sentir culpa, vergüenza y arrepentimiento. Pero por muy incómodo que se sienta, necesitas aceptar que ahora eres responsable de esas decisiones.
Es indispensable que te permitas sentir esos sentimientos de traición, abandono, enojo y tristeza. No los niegues ni rechaces. No los evadas con alguna sustancia, actividad o una nueva relación. Solo siéntelos. Escribe sobre lo que sientes, acude a Terapia, busca nuevas o antiguas amistades, habla con personas de tu confianza sobre cómo te sientes e invierte en hacer trabajo interno.
Mientras más te permitas sentir estas emociones incómodas, más te irás conociendo y entendiendo honestamente quien eres y como lidias con las dificultades en tu vida, entenderás mejor las intenciones de tu corazón y te responsabilizarás de tu participación en tu matrimonio y en la ruptura de la relación, reconfigurarás tu forma de ser pareja y empezarás a abrirte a escuchar lo que antes no querías escuchar. La responsabilidad de cuidar tu corazón y tu mente es solo tuya y nadie más puede ejercerla en tu nombre. Se trata de serte leal y fiel a ti mismo nuevamente.
Reconocer que dejar lo conocido y lo acostumbrado del matrimonio es aterrador, ayuda a hacer algo al respecto. El miedo y el enojo hacen que nos movamos, nos obliga a “correr” a un lugar seguro, así que no te resistas a sentir lo que se va presentando.

2. Busca, recupera y construye amistades.
  

Los amigos del pasado son muy valiosos en los momentos difíciles. Haz contacto con ellos, háblales, búscales y mantente cerca. Los amigos sostienen nuestros corazones, lloran con nosotros, se sientan en silencio a nuestro lado, nos escuchan y acompañan en el dolor y la lucha que estamos soportando. No se trata de que tus amigos te arreglen o te resuelvan, sino de que  estén contigo, te quieran,  te tranquilicen, te hablen de forma amable, pero también te cuestionen y logren hacerte ver cosas que no estás pudiendo identificar en estos momentos; que te impulsen, te hagan reflexionar y entender lo que sucede. Se trata que te permitan sentir, ser y salir adelante mediante relaciones de intimidad saludables.

3. Elige tus palabras con cuidado


Las palabras que decimos importan mucho, es fácil equivocarse por decir demasiado o muy poco sobre todo de las cosas importantes. Trabaja en equilibrar tu corazón y tu pensamiento para hablar sobre lo que te ahoga o lo que quieres gritar (sobre todo a quienes te han hecho sentir furia y decepción). Las palabras no expresadas pueden ser tan peligrosas y poderosas como las que se hablan sin cuidado. Evita pronunciar palabras hirientes desde el enojo y la venganza porque podrías hacer un daño irreparable que tenga consecuencias permanentes.
La forma en que te hablas a ti misma también es importantísima… sé que probablemente te arrepientas de muchas cosas durante tu matrimonio, de haber dado más de lo que debías, de haber dejado pasar ofensas o cosas inadmisibles… pero entiende que lo hiciste porque creías que la relación podía salvarse, tu intención era permanecer junto a la persona que amabas, darle un hogar a tus hijos o mejorar tu matrimonio. Entender esto, evita que te ataques a ti misma, que te agredas o te recrimines y culpes de lo sucedido. Acepta que la relación no funcionó, que ambos tuvieron responsabilidad en ello, pero ahora es momento de respirar profundo y seguir adelante. Se amable contigo, háblate bien, tente paciencia y de ninguna forma de ataques con palabras o argumentos que te hagan sentir que no hay una vida plena esperándote. Trátate y háblate bien por favor.

4. Aprende a estar bien con no estar bien.


Nadie vive una vida perfecta todo el tiempo en cada tema. Entrénate para aprender a vivir en la incertidumbre, en la incomodidad, en la tristeza y el dolor… son parte de la vida y no hay forma de evitarlos. No pasa nada y es perfectamente esperable que se te salgan las lágrimas, que el ánimo decaiga, está bien no querer hablar sobre ciertos temas con algunas personas, está bien aceptar que la situación es demasiado para ti, está bien no emocionarte por Navidad o tu cumpleaños, está bien reconocer que te duele perder a la persona con quien pensaste estarías toda tu vida, está bien que sientes frustración porque las cosas no resultaron como deseabas... No pasa nada si te sientes mal, un divorcio no es cualquier cosa, así que tienes todo el derecho a sentirte así, pero no olvides que también está bien reír, tener momentos de alegría y disfrutar a pesar de estar pasando un momento difícil, no te obligues a elegir entre unos y otros… lo que está pasando es difícil, pero no es un castigo.

5. Toma un descanso de las redes sociales


Todos sabemos que Instagram, Facebook y Twitter están llenos de mentiras, apariencias, cosas y pensamientos falsos. Quienes publican, muestran casi siempre solo lo que brilla. ¿Por qué querrías torturarte exponiéndote todo el tiempo a fotos, escenarios y mensajes de personas, parejas y familias felices cuando sientes que el amor apesta? Es probable que en este momento ver todo eso no te haga bien… no quiero decir que no te alegres por la felicidad de otros, pero justo en el momento de tu separación podría intensificar los sentimientos de frustración y dolor y no puedes permitirte sentir más decepción ahora. Todos tenemos áreas de nuestras vidas donde deseamos que las cosas sean diferentes y Facebook –aunque no es el problema en si- no representa la vida real y sería una mentira creer que podemos seguir navegando sin sufrir daños durante una temporada sensible o desesperada.

6. Haz trabajo voluntario o ayuda en tu comunidad


Sé que no suena muy tentadora la idea de salir de tu casa y hacer cosas para otras personas, pero ser voluntario en una organización o contribuir en tu ciudad o colonia puede ayudarte a descubrir que aunque tu corazón esté roto, tienes mucho que ofrecer. Las personas compartimos espacio, ideas, esfuerzos y emociones (incluido el dolor), así que aportar algo que sabes hacer con personas que lo necesitan, puede llevar luz a tu vida en estos momentos; estar cerca de otras personas en lucha intensa abre la perspectiva y ayuda a enfocarnos en quienes nos rodean y no solo en nuestros propios problemas y tristeza. Seguramente también descubrirás más cosas de tu vida por las que sentir agradecimiento.

7. Practica la gratitud.


Todo mundo habla de la importancia de agradecer lo que nos sucede, de sentir agradecimiento por las personas con las que nos hemos cruzado y por cada situación (incluido lo malo)… pero en momentos de profundo dolor es ilógico y parece imposible encontrar algo por lo que sentirse afortunado. Quiero que sepas que es necesario gritar, hablar, sentir enojo, decepción y frustración… es esperable que te estés preguntando:  “¿Por qué a mí?”. Las emociones incómodas también son parte de estar vivos y negarlas sería rechazar nuestra condición humana, pero al mismo tiempo que sientes dolor, es posible tratar de enfocarte por momentos específicos en la belleza de las cosas, por ejemplo: las estrellas, la luna, los árboles, el mar, el campo, el cielo… Las cosas tristes y las alegres pueden convivir al mismo tiempo, no son excluyentes. Observa como esas cosas hermosas están ahí y siguen brillando a pesar de tus circunstancias. No se trata de hacer a un lado el trauma y la tristeza y ahora como magia, sentirse iluminado… más bien se trata de estar dispuesto a apreciar los regalos de la naturaleza, la amistad, la vida. La intención es valorar las cosas y las personas que nos acompañan y nos sacan de la desesperación…  así como suceden cosas desagradables, también tienes que esforzarte en apreciar el panorama completo y saber que hay cosas y personas increíbles a tu alrededor y en tu vida.

8. Cambia la forma en que piensas respecto a la soltería


Estar soltero, no significa estar solo. La vida en soltería es también muy disfrutable, es divertida, aporta momentos de reflexión y autoconocimiento muy valiosos, nos da libertad para tomar decisiones personales y para movernos. Recuerda que la vida en pareja, no es la única opción posible para vivir y no necesariamente es la mejor en todo momento. Sentir derrota por no tener pareja, hace que dejes de ver tu propio potencial y tu capacidad para crecer y sentirte feliz por ti y para ti. Olvida esta obsesión por tener pareja a como dé lugar; si eliges compañía desde la desesperación y la necesidad podrías equivocarte y relacionarte con cualquier persona a pesar de sus heridas y de tus heridas no resueltas,  podrías aceptar iniciar relaciones tóxicas, con personas no compatibles contigo, podría hacer que empezaras a negociar o ceder en lo mínimo indispensable para mantener tu seguridad, tu dignidad y tu paz y te conformaras con una relación mediocre por temor y no saber vivir en soltería.

Estos momentos, son oportunidades extraordinarias para conocerte, para regresar a tu esencia, para entenderte, retomar tus sueños y reconstruir.
Reflexiona: ¿Qué te ha ayudado más en una temporada de dolor y tristeza? ¿Cómo has logrado en otras ocasiones reconectarte con la pasión por vivir? ¿Qué y quienes han estado para ti y cómo lo han hecho? ¿Cuáles son las actividades, pensamientos, música, etc. que te hacen sentir paz y entrar en calma? ¿Qué proyectos que te emocionaban antes dejaste en pausa y te gustaría retomar?
Identifica lo que te fortalece y lo que te hace sentir feliz y no dudes en seguir haciendo más de eso, sigue buscando y explorando alternativas que te enriquezcan y te inspiren para seguir adelante.

Transitar por el proceso de crisis en pareja y divorcio es más fácil con compañía y guía profesional. No dudes en llamarme, estar bien es posible para ti.
Citas (presenciales y en línea): 2225678089



lunes, 27 de mayo de 2019

¿Por qué da tanto miedo envejecer?

Es común escuchar a las personas quejándose por los achaques de la edad y expresar su miedo a envejecer; esto no es raro ya que vivimos en una sociedad que idolatra la juventud: todo lo que nos rodea está orientado de forma exagerada a verse y sentirse joven. Nos venden ideas como que solo los jóvenes se divierten, solo ellos pueden resolver los problemas, solo ellos son libres, sienten, tienen orgasmos o se la pasan bien… así que todo mundo desea ser joven y por consecuencia dejar de serlo o de verse así, representa una tragedia.


El envejecimiento además, está rodeado de mitos, de ideas y conceptos que nos confunden y nos llevan a crear una falsa imagen de lo que significa envejecer, son generalizaciones simplistas e ideas preconcebidas que se van pasando de generación en generación, a través de medios de comunicación y redes sociales. Es común que nos muestren imágenes de personas viejas solas, amargadas, tristes,  gruñonas, a quienes se les llama “decrépitos” para difundir un concepto distorsionado sobre la adultez mayor. Estos estereotipos demeritan, pero acabamos por creerlos como si fueran verdad. “Los viejos solo están esperando la muerte, huelen feo, son pobres, siempre están tristes, se enojan por todo, no tienen amigos,  no entienden, no producen, solo estorban, no saben, no pueden tener novio(a)/enamorarse/casarse/tener vida sexual, sufren de demencia, son inútiles”… en menos palabras: es vergonzoso ser viejo. Por alguna razón NO nos atrevemos a cuestionar esos mitos ni esa perspectiva inculcada sobre sobre las personas viejas, pero te aseguro que NADA de eso es obligatorio en la vejez.

Por supuesto envejecer no es fácil, el paso del tiempo se nota en el cuerpo, en muchos casos, la situación económica no es la ideal, además existe discriminación y muchas veces, quienes les rodean abusan, les roban sus propiedades o les quitan su dinero, les aíslan o les rechazan, pero no tiene por qué ser así en todos los casos, sobre todo si tomamos el asunto en nuestras manos y hacemos lo pertinente para prevenir.
La vida en la vejez, es un proceso distinto al que habíamos vivido con anterioridad, hay cambios fuertes, es una nueva dinámica de vida, es un territorio que hasta el momento no habíamos caminado y hay que prepararse.

¿Cómo me preparo para la vejez?:

·          Acepta tu envejecimiento. Aprende a mirarte de manera diferente, busca, sigue y ten contacto con referentes dignos de envejecimiento. Siente orgullo de tu vida para entrar en la adultez mayor con la cabeza en alto; considera la experiencia, la sabiduría, tus éxitos y aprendizajes. Dale un significado diferente a lo que has perdido y aprecia lo que has ganado. Sufrir no sirve de nada. Reconoce tus talentos y potenciales, se más selectivo con tus relaciones sociales y amorosas. Encuéntrate a ti mismo.



·          Cuestiona cualquier afirmación que denigre la condición de los adultos mayores, deja de creerlas como única verdad, cuestiona todo lo que has aprendido sobre la vejez… busca información, pregunta e investiga. Tenemos que cambiar esta imagen derrotista y destructiva de esta etapa de la vida. Analiza de donde surge el miedo que tienes de que tu cuerpo y tu mente envejezcan para lograr resignificar el avance de la edad. Aprende a mirar tu propio envejecimiento con ojos generosos, asegúrate de contar con información confiable para procurarte un envejecimiento activo y saludable.
·          No temas al cambio. Al llegar a la vejez  ya hemos vivido muchísimos cambios, envejecer no es el primero que enfrentamos. Hemos sorteado dificultades y resuelto las situaciones más variadas… cuando enfrentamos algún cambio, todo se mueve, algunas cosas se desajustan y hay que adaptarse a todo lo diferente que se nos presenta. Considera que la sensación de incertidumbre e inestabilidad es temporal. Pronto serás capaz de reordenarte y generar nuevos hábitos, por supuesto, puedes hacer una diferencia si te preparas, toma en tus manos este cambio para que te beneficie en lugar de hacerte daño o te haga sentir mal. No es posible saber lo que vas a encontrar, pero si te haces a la idea de que será algo nuevo, algo diferente y probablemente emocionante y satisfactorio, eso es todo. Ábrete al cambio, entrénate para él, prepara tu mente. Asume que nada es igual siempre y establece un plan de acción para adaptarte desde este momento –no importa cuántos años tengas hoy-, no es una cuestión de fortaleza, es un asunto de flexibilidad.



·          Pregúntate “¿Cómo me gustaría envejecer?”  Y define lo que tienes que hacer para lograrlo. Diseña un buen panorama de crecimiento: siempre puedes cambiar, puedes mejorar y preparar tu vejez para elevar tu calidad de vida. Si estás en tus 40s, puedes continuar trabajando, pedir un crédito, invertir en tu salud, planear viajes, estudios y capacitaciones, prever situaciones críticas y ahorrar. Tienes fuerza y energía y tu sexualidad puede manifestarse de forma grandiosa. Si estás en tus 50s, probablemente estés haciéndote consiente respecto a tu salud emocional y física, es un momento extraordinario para hacer ajustes en tu estilo de vida para extender lo más posible la paz emocional y la salud física. Si estás en tus 60s seguramente estás descubriendo que la vejez está empezando, ocúpate en  crear rutinas que te proporcionen una vida digna y disfrutable y continúalas con las adaptaciones pertinentes al momento de entrar a la vejez.
·          Rompe los estereotipos en pro de elevar tu calidad de vida. Solamente el 30% – 35% de tu salud tiene una influencia genética, el resto se define por tu estilo de vida y el medio ambiente en el que te desarrollas. La vejez es un proceso natural que no se puede retrasar o detener, considera lo siguiente:

  1. La alimentación es fundamental. Incluye frutas, verduras y proteína.
  2.  Haz ejercicio, la vida sedentaria mata. Mueve tu cuerpo para que las articulaciones y músculos no se atrofien. La actividad física, también ayuda a mejorar el estado de ánimo. 
  3. Duerme bien. Durante el sueño, las células se renuevan, la memoria y el sistema inmunológico mejoran, se regula el apetito, ayuda al manejo del estrés e incide positivamente en la vida sexual.


·          Refuerza tus fortalezas y practica las que así lo requieran. Ya hablamos sobre que algunas capacidades se pierden; hacer cosas que antes hacías sin problema, en la adultez mayor cuesta más trabajo. Pero honestamente, esas cosas empiezan a perderse mucho antes de la vejez, si toda tu atención está puesta en lo que eras antes y ahora ya no eres, vivirás un día a día muy estresante y difícil; es mejor poner la atención en las cosas que si puedes seguir haciendo y en cómo puedes perfeccionarlas.
·          Deja de enseñar que la vejez es algo horrible y despreciable. Para poder enseñar a los más jóvenes a ver la vejez con otros ojos tienes que empezar contigo. Si tú consigues pensar en la vejez como una etapa plena, así es como va a llegar para ti. El pensamiento y el diálogo interno nos predisponen y dirigen la forma en que operamos en la vida ¿Qué estás pensando sobre ti y sobre tu situación actual? ¿Cuál es tu enfoque? ¿Estás pendiente de lo que ya no puedes hacer o de lo que si estás haciendo y podrías hacer hoy?
·          Retrasa la dependencia lo más que puedas: Si mantienes (o empiezas hoy) tu actividad física y mental, no vas a depender tanto de otros como alguien que está sentado solo viendo pasar la vida. La actividad física e intelectual pospone la dependencia. Cuida tu alimentación, tu cuerpo, tu mente y tu espíritu ¡muévete, lee, aprende, trabaja para sentir felicidad!
·          Resuelve tus asuntos emocionales para poder llegar con buen ánimo a la vejez; deja de cargar basura emocional, deshazte de las emociones incómodas acumuladas, de los sentimientos que te lastiman, rencores, heridas y dolor no resuelto. Eso solamente destruye. Trabaja intensamente en resolver los pendientes que tengas en el pasado. Desecha todas esas ideas que te impiden estar bien contigo y sentir paz. Si sientes que no estás pudiendo, pide ayuda profesional, el trabajo en terapia es de gran utilidad. Recuerda que la vejez se construye y en tus manos está hacerlo de forma en que puedas disfrutar, sentir orgullo y felicidad.
·          Deja de pensar que ya es tarde para ti. Tomar conciencia sobre el envejecimiento evita que nos acomodemos en todas esas sentencias e ideas fijas sobre la vejez. Date la oportunidad de explorar nuevas actividades, nuevos conocimientos, nuevas fantasías y nuevos placeres. Aprende a mirarte con potencial, date permiso de sentir, de pensar y de aportar ¡siempre es un buen momento para vivir intensamente!
·          Trata bien a todos los que te rodean y construye una red de apoyo y cuidado digno, si te rodeas de personas preocupadas genuinamente por ti, no permitirán que nadie te maltrate o abuse de ti en una situación de dependencia. Genera vínculos recíprocos amistosos, sociales y familiares de afecto y preocupación sinceros.
·          Fortalécete con tu propia historia, trabaja para dejar de percibir lo que has vivido como una serie de tragedias y desgracias. La manera en que miramos nuestras experiencias puede debilitarnos o fortalecernos. Valora lo que has hecho a lo largo de tu vida para resolver y salir delante de las situaciones difíciles, así descubrirás y rescatarás cualidades y herramientas poderosas que son parte de ti y permanecen, al combinarlas con la conciencia que has adquirido al paso de los años, podrás  adaptarte de forma funcional y práctica a los cambios que estás viviendo o se acercan. Reflexiona: ¿Qué aprendiste de ti en esos momentos? ¿De qué forma te fortaleciste? ¿Has logrado identificar cuando y a quien pedir apoyo? ¿Tienes claro quiénes son las personas que te rodean y que son capaces de ver tu fortaleza, la reconocen y aprecian? ¿Qué estrategias utilizaste a lo largo de tu vida para salir adelante y cuáles de ellas pueden serte útiles ahora o pueden mejorarse para aplicarlas hoy?



·          ¿Cómo miras a tus propios padres y abuelos envejecer? Nosotros modelamos el trato a los adultos mayores de nuestros hijos con la forma en que nosotros tratamos o percibimos la vejez. Honremos a padres, madres, abuelas y abuelos para que las nuevas generaciones lo hagan con nosotros también.
·          Crea un proyecto de vida. Llegar a la vejez NO es cancelar tus sueños ni tus proyectos. Aprende que la vejez no es un proyecto de muerte. Si te jubilaste, los hijos se fueron, no tienes una actividad productiva, si eres mayor de 40 años: necesitas elaborar y materializar tu proyecto de vida. Andar sin rumbo quita validación, entristece, estresa. El proyecto de vida da sentido al quehacer diario. No hablo solo de cuidar a tus hijos o a tus nietos, la familia y el amor NO son el único proyecto de vida y no son la única forma de dar sentido a tus días… necesitas un proyecto personal. Tu proyecto de vida debe incluir algo que te guste y te apasione (pasión), algo que hagas o te salga muy bien (vocación), que te de dinero (profesión / seguridad) y que tenga trascendencia, es decir, que deje huella o haga una diferencia en la vida de las personas (misión). Tu proyecto de vida generará propósito en tu vida, aportará la sensación de valía personal y cultivará la capacidad de disfrutar quien eres.
·          En México existe un problema real: solamente 26% de la población tiene algún tipo de pensión o jubilación y muy pocas personas están haciendo algo para prepararse y contar con recursos en la vejez. En tu proyecto de vida, debes contemplar el ingreso económico, valora tu trabajo y ponle precio, no distorsiones tus aportaciones a la familia y/o a la sociedad como algo sin valor o una obligación incondicional.


·          Trabaja para conseguir autonomía de pensamiento, de movimiento, emocional y económica. Obviamente, se requieren recursos materiales para poder tomar ciertas decisiones y para materializar tu proyecto de vida. Encárgate de tener lo que necesitas para vivir como quieres durante tu vejez.
·          Trabaja en tu Autoestima y en la forma en que te sientes sobre ti mismo.
·          Actualízate constantemente, pregunta, investiga, rodéate de personas y de información seria y confiable sobre todos los temas que necesitas: sexualidad, divorcio, resolución de duelos, comunicación, artes, eventos, familia, procesos terapéuticos, resolución de conflictos en la infancia, etc. aprende continuamente sobre lo que te sucede y sientes.



Hay diferentes tipos de vejez, la que tu vivas depende directamente de la forma en que elijas construirla. Envejecer con mucha dignidad es tu responsabilidad y solo depende de ti.

¡Celebremos el paso de los años! Trabajemos juntos para incrementar la calidad de vida al paso del tiempo.

Para saber más y continuar trabajando en ti, visita Vejez Creativa con Patty Kelly.


miércoles, 24 de abril de 2019

¿Por qué un(a) narcisista regresa cuando estás fuerte de nuevo?


¿Volverá a buscarte un narcisista si eres fuerte otra vez? Si es así, ¿por qué vuelve?


Aquí las respuestas:

1.      No soporta ser ignorado y rechazado:
Cuando vuelves a la normalidad y te mantienes fuerte, el narcisista recibe la señal clara de que no estás afectado(a) de ninguna manera por su ausencia, siente que su presencia no te importa, esto crea un dolor severo en su corazón y su ego le obliga a volver a ti.

2.      Él / ella comienza a asumir que eres una persona muy valiosa:
¿Qué piensas si ves que una persona se fortalece pocos días después de la ruptura? Si el narcisista te vuelve a ver bien en todos los sentidos, sentirá que eres fuerte y capaz y por lo tanto te asumirá inconscientemente como una persona de gran valor. Incluso podría pensar que vales mucho más de lo que él / ella pensó anteriormente. La diferencia entre el narcisista y la gente normal es que un narcisista le da una gran importancia a las cosas y personas de alto valor, por lo tanto volverá a ti para no perderse de tu valía.

3.      No soporta que tengas ventaja en la relación:
En una relación, quien se ve y está mejor, es quien está menos afectado. Estudios demuestran que los narcisistas a menudo creen que tienen ventaja en todas sus relaciones y si te ve fuerte otra vez, se sorprenderá totalmente y sentirá confusión y desventaja originándose un conflicto en su interior.

4.      El Narcisista no soporta perder la fuente que alimenta su ego:
Una persona narcisista espera que después de la ruptura todavía pienses en él/ella. Cree que debes sentirte completamente devastado(a), extrañarle desesperadamente, intentar contactarle, disculparte, llorar y hacer lo imposible por recuperar la relación. Al principio de la ruptura, si te sientes mal, el narcisista se sentirá grande y superior, pero si al pasar el tiempo te recuperas y te fortaleces ya no tendrá ese suministro narcisista esperado. Esto es lo que hace que pierda la cabeza y finalmente te busque.  



5.      Miedo al reemplazo:
Al sentirse reemplazado, el narcisista se siente atacado. Sí, el narcisista teme constantemente que en cuanto te fortalezcas, inicies una nueva relación y alguien más ocupe su lugar; para evitarlo de vez en cuando se mantiene en contacto y si le llegas a reemplazar, volverá con todo tipo de manipulaciones para que termines esa relación y vuelvas con él/ella.

6.      Superar el reto de recuperarte:
Si cuando te recuperas y vuelves a ser fuerte, los amigos en común, sus familiares y compañeros hablan sobre ti y lo bien que estás con el narcisista, esto representa una presión para él/ella, le hace enojarse y necesitar probar que a pesar de estar bien, todavía le amas y con solo pedírtelo caerás de nuevo a sus pies.


Recuerda que una persona narcisista no está pensando en ti, solo en él/ella, si vuelve es para satisfacer su ego, no porque realmente quiera compartir una vida contigo. No caigas en su trampa, aléjate y mantente firme en tu decisión de no volver. Nada cambiará.

Si necesitas acompañamiento y apoyo en este proceso, llámame 2225678089.