martes, 17 de febrero de 2015

Amor y Duelo No Resueltos - 8 pasos para empezar de nuevo


Gracias a mi amigo Guillermo Esponda Rached (EDUCRE) por este magnífico artículo:


Muchas personas viven un amor fracasado con tal persistencia, que una vida entera no les basta para superarlo. Enviudan sin que se les haya muerto nadie y con las heridas abiertas, recuerdan día a día los detalles de su pasión truncada como si fuera ayer; clavados en un duelo no resuelto, mantienen un luto eterno que les impide despejar la nostalgia y estar presentes para lo nuevo.


Petrificados, miran sólo hacia atrás mientras dejan pasar nuevas oportunidades de formar pareja. Aferrados a una relación amorosa que hace rato ya murió, son incapaces de completar el ciclo para vivir el presente y  construir el futuro. A pesar de sí mismos, se quedan anclados emocionalmente en el pasado y no completan la relación aunque ya haya terminado.

Cuando se está enfermo de otro, obsesionado, apegado y desesperado por una relación que ya tuvo final, es fácil que los sentimientos puedan confundirse. Así, podemos creer que es amor lo que quizás sea más bien tristeza infinita, rabia por el abandono, culpa por sobrevivirlo, miedo al vacío o una manera de vengarse por la traición y el daño recibidos. Probablemente simplemente sea el ego que se niega a admitir la derrota; cuesta tolerar que las cosas no salgan de acuerdo a lo planeado y esto ocasiona que todo el tiempo nos ronden las palabras y los sentimientos que de no pudimos expresar.

Invadidos por el orgullo, nos es difícil soportar que el otro viva feliz sin nosotros, resulta casi imposible aceptar que desaparecimos de su vida sin dejar rastro. Podría tratase también de exceso de lealtad a una historia vivida con intensidad o una forma particular de hacerle un homenaje a quien se quedó con nuestras ilusiones. Quizá sean profundas añoranzas de los buenos momentos, expectativas falsas a las cuales seguimos apegados, una inmensa tristeza por todos los sueños que se nos han desmoronado o tal vez sean heridas de la infancia o asuntos no resueltos del pasado.


¿Cuál es el secreto para salir del laberinto de la añoranza?

1. Superar los duelos toma tiempo, no desesperes.

2. Comprende que lo único real es que ese amor ya no está contigo y que eres tu quien lo mantiene vivo. Estás viviendo con ideas del pasado, negando el presente, negándote a ti mism@, frenando la posibilidad de avanzar.

3. Aprende a darte por vencid@: Si  dejas de insistir y te retiras, inevitablemente se extinguirá la pasión que habita como fantasía en tu mente. Si dejas ir a tu antiguo amor, dejas espacio libre para que algo o alguien extraordinario llegue a tu vida, fluyes y dejas de nadar contra corriente.

4. Aceptar y reconocer lo que hubo y lo que no hubo en la relación sería un buen inicio para crear un nuevo espacio y no vivir en el luto eterno.

5. Llora todo lo que tengas que llorar, renuncia a la nostalgia, expresa lo que tengas que expresar.

6. Regresa al presente de tu vida y construye tu presente y futuro en lugar de añorar lo que fue y lo que no fue: no dediques más energía a esconder el corazón destruido.

7. Deja de contarte el drama cada vez que puedes. Ten cuidado porque el dolor distrae y se puede convertir en costumbre.

8. Asegúrate de haber completado la antigua relación para no arrastrarla a una nueva, no es muy cierto eso de que un clavo saca otro clavo.

Despedirte del amor agotado y mirar hacia delante crea un espacio que permite que algo extraordinario ocurra en tu vida.


Guillermo Esponda Rached

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